¿Qué es el kirchnerismo?

¿Qué es el kirchnerismo?

¿Qué es el kirchnerismo?

El kichnerismo es una manifestación más de las tantas y variadas expresiones políticas del nihilismo que hoy le toca vivir a Occidente. Su ideología de fondo es el sociologismo el cual reduce todas las concepciones de mundo a ideologías, es decir, a esquemas que reflejan situaciones histórico-sociales de grupos al modo de superestructuras espirituales de fuerzas que nada tienen de espiritual sino sólo de intereses de clase.

Este sociologismo disgregador, relativista, es conducido por el actual poder oficial a través del relato. El relato funciona como principio de unidad en la marea caótica de las interpretaciones. Claro está que esta unidad de sentido es esencialmente cambiante y depende de los intereses, también cambiantes, del momento. Así, por ejemplo, en un momento, un determinado dirigente es nacional y popular; en otro, ese mismo dirigente es cipayo y “vendepatria”.

Este sociologismo, que ha tomadohace ya tiempo el alma del hombre argentino, ha visto en el actual gobierno a su más fiel intérprete. La legislación promulgada por el gobierno kirchnerista ha tenido el apoyo de los mismos “opositores”: la ley del matrimonio homosexual, la ley de muerte digna, la ley de identidad de género, etc. La discusión con sectores que se presentan como opositores no pasa de ser una mera apariencia que esconde una visión común signada por el mismo sociologismo relativista.

El kirchnerismo es la expresión visible, en Argentina, de una revolución fracasada cual es la marxista[1]. Es esta última quien dio paso, a partir de su rotundo fracaso, a una sociedad de la opulencia la cual pone todo su empeño en la búsqueda afanosa de la pura vitalidad. Sucede que el marxismo ha pretendido combinar dos realidades que jamás podrían haber coexistido: la violencia revolucionaria junto a la conquista de valores, en particular el de la libertad.

El marxismo no previó algo muy simple: cuando la violencia se impone, todo otro valor sucumbe, incluido el de la libertad. Este estrepitoso fracaso se ha visto en la ex Unión Soviética y se advierte, hoy, en Cuba. Habiendo quedado en pie sólo el poder, sin ideal alguno, la tarea que se impone es la de su conservación y acrecentamiento. Todo ideal ha sido engullido por la más cruda ambición de poder, incluidos los ideales revolucionarios. ¿Qué ha quedado en pie? Solamente las necesidades vitales a las que hay satisfacer en plenitud para que el poder no sufra mella alguna.

Los famosos “derechos” conquistados últimamente se mueven todos por esta senda. Es necesario que la visión hedonista de la vida sustituya, de modo definitivo, a la visión cristiana de la existencia. Incluso llegará el momento en que esta última no podrá siquiera manifestarse públicamente ya que la ley lo prohibirá. Este totalitarismo cultural del Estado puede palparse con claridad. La creación del INADI se mueve en esta dirección: disciplinar a los ciudadanos para asuman una concepción sociologista, funcional al poder despótico.

La nada de valores propiamente humanos, unida al poder arbitrario, se manifiestan, de modo harto palmario, en el gobierno de los Kirchner. Lo lamentable de esta desoladora situación es que muy pocas reservas morales quedan en Argentina para enfrentarlos. Ni siquiera puede contarse con la Iglesia Católica la cual está atravesada, también ella, por una crisis de gran magnitud. Gran parte de sus fieles, sin distinción de jerarquías, se encuentran en el estado descripto por Antonio Gramsci cuando expresaba que algunos hombres vacilan “entre lo viejo y lo nuevo”, han“perdido la fe en lo viejo sin decidirse todavía por lo nuevo”[2]. Lo nuevo a que hace referencia Gramsci es la filosofía inmanentista, cerrada a toda trascendencia; y la versión actual de esta filosofía es el sociologismo el cual ha sido asumido fervorosamente (o acríticamente) por los “católicos” vacilantes de nuestros días.

Argentina, como ya lo dijéramos en más de una oportunidad, atraviesa una crisis cultural que afecta a su modo de ser más profundo. De esta crisis no se sale a partir de un relativismo nihilista, el cual da paso a las más variadas formas de totalitarismo; se sale abrazando lo verdadero, alimento real del espíritu y guía de la acciones, tanto individuales como políticas.

*

Notas

[1] Cfr. al respecto nuestro escrito Juan Domingo Perón: el demiurgo del praxismo en Argentina. Bs. As., Editorial Dunken, 2012.

[2] Gramsci, Antonio. El materialismo histórico y la filosofía de Benedetto Croce. México, Juan Pablos Editor, 1986, p. 24.

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Clasificado en:Filosofía, Política, Reflexiones

12 comentarios »

  1. Me parece que el nihilismo está expresado en su pensamiento que se juega desde una visión abstracta de la realidad y su posición está solo enlos conceptos pero en ninguna posición encarnada con todas las contradicciones que está implica.Para usted todas las posiciones existentes estás atravesadas por el mismo sociologismo relativista pero el problema es la definición previa que usted adopta ante la realidad, las conclusiones son producto de la inadecuación entre su vision de la realidad y el dinamismo y complejidad de la realidad misma.Además su pensamiento no reconoce ningún valor al pensamiento del adversario lo cual es una posición absoluta y totalitaria.

  2. Acuerdo con vos profesor , con el análisis realizado acerca del kirchnerismo. Es muy interesante la parte a la que haces referencia del INADI, disciplinar a los ciudadanos para que asuman una concepción sociologista , funcional al poder despotico. Fijate cuando estuve en la Feria del Libro , el gobierno otorga una determinada cantidad de dinero a las Conabip ( Bibliotecas populares) tienen un horario exclusivo para la compra de libros, pero no para todas la editoriales, por lo que mi pregunta sería ¿ Todos leemos lo mismo? todas las novelas de Bonelli, ??
    Donde está la formación de ese ciudadano libre y autónomo?

  3. ¡Excelente análisis Carlos! Este fin de semana estuve releyendo Los hombres contra la humano, de G. Marcel, donde aparece claramente anticipada la disolución que en tu artículo bien señalas como realidad nuestra de cada día. ¡Bienvenida tu lectura por señalar la urgencia de los grandes ideales clásicos!

  4. ¡Excelente,por buenísimo y por breve!
    Augusto Padilla

  5. FELICITO entusiastamente al Dr.Carlos Daniel Lasa, por su brillante concepción y análisis de esta seudocorriente que llaman “kirchnerismo”.Analisis desesperanzador pero claro,objetivo y certero.

  6. Sencillamente…brillante Carlos!
    Un abrazo.
    Gabriel.

  7. ES MUY BUENO. EXCELENTE. SUSANA

  8. Hola! Me parece que Argentina está recorriendo intencionadamente un camino hacia el marxismo… Me parece que las claves hay que buscarlas en Antonio Gramsci y sus dichos o pensamientos, de los cuales se nutre la Cámpora, creo… Los constantes globos de ensayos que están largando apuntan hacia esa dirección…

    Encima homenajeron al líder de las FAP? Nada es casualidad… Y me pregunto, es ¿Clarín el enemigo? o el partícipe necesario… Ya que muchas denuncias, nadie preso…

  9. Un claro análisis sobre la realidad de esta dictadura social que vive Argentina. Cordiales saludos. Envío un link a propósito del 8N
    http://poesur.wordpress.com/2012/11/10/8n-2012-comienzo-del-fin-del-gobierno-civil-mas-corrupto-del-cono-sur/

  10. – Creo que lo que denominas “el kirchnerismo” es un poco mas complejo. Coincidiria en tus dichos solo como vision parcial. Pero puedo ver ademas en este kirchnerismo bastante desprolijo, por cierto, costados mas ricos e interesantes, inclusive mas esperanzadores que en cualquier otra propuesta politica visible.

  11. no coincido con los encuadramientos, porque es una manera de limitarse quien lo c, y en eso veo que comienza la nota, el sociologismo. Entiendo la tendencia del doctor en estar en disconformidad de las leyes mencionadas y el marxismo, por su formacion catolica, siendo yo cristiano. entiendo que todos somos relativistas de alguna manera, hasta que nos quitemos el velo para ver de verdad la realidad. Una nota de pies a cabeza con un tinte negativo es confirmar el relativismo en el que todos estamos inmersos, y a la vez en el totalitarismo ya se planta que esa mirada de la realidad como la realidad y se omite el complemento positivo natural de las cosas y el pensamiento. Si coincido en el proceso de crisis, de desprendimiento y busqueda sometido tanto el pais como el mundo, necesario para el crecimiento.

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